La Juive de Fromental Halevy; Introducción a una gran ópera

La base de datos internacional oficial de representaciones operísticas (Operabase) anuncia 22 funciones de “La juive” de Fromental Halevy en tres ciudades distintas entre los años 2009 y 2010, nada despreciable para una obra del género “Grand Opera”. Una obra denigrada y prácticamente considerada muerta por varios comentaristas. De entre las injusticias de la historia de la ópera estamos ante una de las más inauditas.

“La juive” es una ópera importante de la historia del arte lírico, una obra de gran calidad musical y expresividad. Producto de la labor creativa de un músico bien preparado, concienzudo, buen escritor y maestro del conservatorio de Paris donde uno de sus pupilos más talentosos fue Georges Bizet quien posteriormente se convertiría en su yerno. “La judía” permaneció en el repertorio de las casas operísticas del mundo desde su estreno en 1835 hasta comienzos del siglo XX. El declive en la popularidad del género grande, una preferencia por el estilo romántico tardío y un creciente antisemitismo en Europa prácticamente la borró de los repertorios entre las dos guerras mundiales. No importó que algunos de los músicos más sobresalientes de su tiempo admiraran esta obra y a su compositor; entre los cuales podemos contar a Wagner, Berlioz y más adelante Mahler.

Si bien la obra no tiene un colorido “folklórico” judío Halevy tomó casi un año en completarla dado el cuidado que puso en su trabajo. La historia ciertamente lo conmovió en sus sentimientos culturales y trabajó como poseído en su casa, en su despacho en el Teatro de Ópera y en las casas de campo de sus amigos. La obra fue recibida con cierta frialdad pero con admiración creciente. Al principio el espectáculo escénico pareció ser excesivo y para diversos comentaristas (Berlioz entre ellos) la música quedó relegada a segundo plano.

Voy a compartir con ustedes tres opiniones muy justas sobre la obra; la primera es del tenor Adolphe Nourrit, creador del papel de Eleazar el formidable orfebre que obtiene su venganza sobre los cristianos al final de la ópera “Halevy no es ni Rossini ni Meyerbeer; pero después de esos maestros es el único joven compositor con un futuro esperanzador. Una mitad de La juive está a la altura de inumerables obras consideradas buenas, mientras que diversas óperas de segundo rango ya quisieran ser tan buenas como la otra mitad”

El poeta y escritor Teophile Gautier escribió; “La partitura, ahora lo podemos decir, ha ubicado a Halevy en la primera fila de compositores contemporáneos; amplia en ensambles, acabada en todos sus detalles, es una obra escrita por la mano de un maestro…”

Berlioz alabó la orquestación; “tiene una originalidad que capta la atención sin jamás forzarla y un color que está en perfecta armonía con el carácter religioso, apasionado y austero de la trama”

La juive está llena de momentos mágicos (¡en palabras del propio Wagner!) podemos pensar en la gran aria “Rachel quand du seigneur” con solo de corno inglés. Obra melancólica de gran emotividad y que concluye con una cabaletta fiera y decidida después del tempo di mezzo en donde la chusma grita “Al cadalso, al cadalso con los judíos”. Inolvidables son las dos arias para bajo (el Cardenal Brogni) la primera compasiva y pacífica “Si la rigeur”, cualquier bajo que se digne de serlo la conoce. La segunda, el famoso “anatema” en donde maldice a los dos judíos y al cristiano que ha sido infiel. La otra aria para Eleazar “Que ma voix tremblante” es otro momento emotivo, en ella se lleva a cabo la celebración de la pascua judía y nos muestra un aspecto recogido y místico del orfebre y su familia. Las escenas de conjunto y de masas son igualmente efectivas y el final espectacular cuando Eleazar revela la verdad sobre su hija adoptiva (que es cristiana y es la hija supuestamente difunta del Cardenal) con el añadido de un tam-tam que cierra dramáticamente la obra. Salvo un momento de la trama en donde Eleazar (en claro prejuicio de la época con respecto a los judíos) habla de cómo le agrada el dinero sobretodo si se le quita a los cristianos y algún momento redundante de las escenas masivas del primer acto la Juive es una obra maestra de su género.

En los últimos 25 años se han grabado las dos versiones completas (salvo por cortes insignificantes) de la ópera. Mi opinión es que este tipo de óperas(Grand Opera) no se ven afectadas por cortes juiciosos, al contrario, su regreso al repertorio podría ser mucho más segura con la eliminación de danzas y momentos de menos inspiración que puedan detener su flujo dramático. Por otro lado me parece importante tener registros discográficos completistas dada su importancia histórica. La grabación que creo más recomendable ofrece una edición digna de tres horas de música.


El primer registro oficial que ofreció la ópera completa, sigue siendo el mejor. Fue realizado por PHILLIPS en sus años gloriosos. El reparto incluye a José Carreras como un dramático y sorprendentemente efectivo Eleazar. La voz ni completamente fresca ni firme pero con un carácter y concentración sobresalientes sin mostrar el verismo un poco fuera de lugar de Shicoff en su registro en vivo en RCA, este último hace un Eleazar conmovedor, vocalmente firme pero sin los matices de Carreras. Julia Varady canta una Rachel redonda tanto en drama como en voz, registro medio de gran belleza, fraseo cuidadoso e instinto dramático subordinado al trabajo musical. Soile Isokoski en RCA cumple de la misma forma aunque su voz sea un punto menos imponente. Ferruccio Furlanetto es un Cardenal Brogni con un canto mucho más convincente y autoritario que Alastair Miles tendiente a romper la línea vocal con recursos dramáticos veristas y carente de un registro bajo redondo en la otra versión. Dalmacio González aborda con mayor prestancia que otros el estratosférico papel de Leopold (Zoran Todorovic está decepcionante con sus desafinaciones, carencia de estilo y voz horrible en RCA) y lo dota además de la necesaria debilidad de carácter que debe tener este completo antihéroe. Finalmente June Anderson hace una Eudoxie solvente en los agudos, ligeramente anónima en caracterización pero siempre en estilo y muestra su voz ligeramente más substanciosa que su contraparte en RCA Regina Schörg, aún así esta última muestra una buena técnica y compromiso dramático que no demeritan su labor salvo algún apuro en el agudo. La Orquesta Philarmonia y el Ambrosian Opera Chorus son de primer nivel e insuperados en cualquier registro gracias a la batuta comprometida y enérgica de Antonio de Almeida que da a la obra una unidad sin grietas. La directora Simone Young también opta por una lectura dramática que en un punto o dos pierde la unidad de pulso que muestra de Almeida.
Es la versión en PHILLIPS Una grabación sorprendentemente buena en una época donde era difícil encontrar esta convicción para óperas desconocidas.

Finalmente un comentario sobre los cortes de ambos discos; Me parece que en balance de Almeida en PHILLIPS incluye la música más relevante como lo es el final completo del tercer acto en donde Young realiza un corte absurdo en dicho ensamble. Por otro lado de Almeida realiza un corte en el trio final del segundo acto que Young preserva íntegro y que parece una mejor decisión. de Almeida incluye algunos fragmentos del ballet (lo cual es deseable en una Grand Opera) a diferencia de Young, esta última incluye una segunda aria superflua para Eudoxie (con su bello bolero es suficiente). Young decide incluir la obertura en forma de potpourri que fue desechada por el propio Halevy componiendo en su lugar un preludio (que incluye de Almeida) y que es un número muy superior en su unidad dramática. Si para los amantes de esta ópera ambas versiones deben de conocerse debido a que incluyen algo de música distinta, para aquellos que no han escuchado la Juive y necesitan la forma más persuasiva de conocerla el disco de PHILLIPS es lo más óptimo.

La Juive ya no puede seguir en el limbo, es una obra de repertorio. ¡Hay que escucharla! A continuación te presento un fragmento excepcional de este disco;
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