Cambios en la OSUANL: Termina la etapa Carrasco comienza la etapa de Jesús Medina

El 12 de enero se confirmó oficialmente en los principales diarios de Monterrey lo que desde principios de noviembre se escuchaba como un rumor cada vez más fuerte; la salida de Félix Carrasco como director concertador de la OSUANL y la llegada de Jesús Medina.

Medina recibió su nombramiento de parte del rector Jesús Ancer.

“En todas las áreas es importante una renovación, una oxigenación, nuevas ideas, sin demeritar la labor que hizo el maestro Carrasco” señaló a un importante diario de la ciudad el secretario de Extensión y Cultura de la Universidad Autónoma de Nuevo León, Rogelio Villarreal.

Las credenciales de Jesús Medina justifican de entrada su nombramiento. Ha sido director de la OFUNAM, Filarmónica de Querétaro y OSUANL así como de la distinguida Orquesta de Cámara de Bellas Artes. Ciertamente Medina a lo largo de su carrera ha trabajado más en el resto del país que Carrasco, que desde hace 19 años se concentró en su ahora antigua orquesta y algunas invitaciones internacionales en orquestas oscuras de Europa. Carrasco ha permanecido como una figura relativamente desconocida en el resto del país salvo por su periodo al frente de la Filarmónica de la Ciudad de México.

Las razones por las que Carrasco fue removido de la OSUANL son desconocidas pero algunos contactos dicen que no sólo afectó la relación fracturada con un grupo numeroso de sus músicos sino con algunas autoridades de la UANL específicamente con el propio secretario de Extensión y Cultura. Pero hay otra posible razón que únicamente se ha comentado entre líneas; la inefectividad de Carrasco para crear un proyecto de desarrollo de nuevos públicos y un declive en la calidad de la orquesta los últimos dos años. La primera es responsabilidad completa del director, la segunda también le compete a la universidad; sin un apoyo económico digno la orquesta no puede contratar nuevos músicos ni retener a los mejores.

Creo que pasará tiempo antes de que se pueda realizar una evaluación justa de los 19 años de Carrasco al frente de la OSUANL, en primera instancia me atrevería a decir que fue un periodo sólido, poco espectacular, quizá demasiado prolongado y con un declive en los últimos dos años. Es justo decir también que Carrasco estableció un nivel decente-funcional del ensamble y dejó un repertorio base de trabajo con obras de repertorio mundial y algunas rarezas.

Tampoco se puede olvidar la participación de Carrasco en las temporadas de ópera de Nuevo León desde el 2005 hasta el 2009 (Curiosamente la primera temporada de actividades en el 2004 fue dirigida por Jesús Medina). Como uno de los consejeros originales y coordinador de la temporada del 2006 me tocó trabajar de cerca con ambos directores y puedo atestiguar el profesionalismo y conocimiento de ambos.

Desafortunadamente una vez que entró Carrasco y la OSUANL al proyecto no hubo forma de incorporar otra batuta. Pretendió dirigir todas las temporadas y mientras estuvo al frente del ensamble lo consiguió. Obteníamos una solidez musical a cambio de tener a otras batutas más compenetradas con el repertorio que se abordó. Claramente los resultados fueron desiguales desde un punto de vista musical y artístico pues Carrasco nunca ha tenido una verdadera afinidad por el género operístico y su repertorio.

En cambio puedo recordar como asiduo a la OSUANL de un excelente ciclo de las sinfonías de Beethoven compositor del que Carrasco es un buen exponente, un reciente concierto emperador con Jorg Demus, un recital con la soprano Lucia Aliberti, una muy buena y emocionante sinfonía fantástica de Berlioz, elegantes conciertos de Mozart con Jorge Federico Osorio, brillante 5º concierto de Saint-Saëns con Idil Biret, un concierto campestre de Francis Poulenc con Jordi Vinikour, y unas Variaciones sinfónicas de Franck con Alexandre Tharaud, una sobresaliente fantasía coral y 9ª de Beethoven con la temporada de Ópera de Nuevo León.

Pero también hubo momentos desafortunados; una terrible Scheherazade de Rimsky-Korsakov con diversos de los atrilistas fallando en los solos (incluyendo una estridente princesa), sinfonías de Haydn aburridas, insípidas, varios Bruckner que no hicieron justicia a esas magníficas sinfonías ni en sonido ni en estructura, Brahms con más pena que gloria.

Finalmente hay que hacer a un lado el mito de que la OSUANL con Carrasco alguna vez fue la mejor orquesta de México. Mito que algunos de los patronos de la orquesta se encargaron de difundir y que está alejado de la realidad. Dichos mitos fueron producto de desconocer cómo sonaban otras orquestas del país como la Sinfónica de Xalapa, Filarmónica de la Ciudad de México, Sinfónica Nacional o la Orquesta del Estado de México. Es cierto que en su mejor momento la OSUANL fue una orquesta sólida y relevante del país. No la mejor.

Desconozco cómo se haya elegido al sucesor de Carrasco y si se consideró a otros directores. Se ha dicho que lo de Carrasco es un año sabático pero estoy convencido de que Medina no aceptaría a venir a dirigir una orquesta por un año para hacerse a un lado así tan sencillo.

Creo que Jesús Medina es un justo sucesor de Carrasco y estará ávido de mostrar la madurez que tiene como artista y que a fines de los 1980’s no poseía. Medina es un músico inteligente, con un repertorio amplio, además es un hombre amable, de buena conversación. Desde tiempo atrás ha esperado esta oportunidad. Definitivamente no sólo los tiranos se salen con la suya en la dirección de orquesta; al lado de los Toscaninis, Mutis, Karajans, Rodzinskis, Reiners están los Giulinis, Kubeliks, Boults, Abbados, Neumanns. Si bien estas figuras están alejadas del nivel de nuestro quehacer musical local podemos comenzar con optimismo una nueva etapa de una orquesta que necesita explorar nuevos rumbos y plantearse nuevos retos, entre los más imporantes el de trascender en un público nuevo.

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