Disco 15: Granville Bantock: Celtic Symphony - Royal Philarmonic Orchestra - Vernon Handley - 1990 - HYPERION

Uno de los discos que desde el momento en que lo escuché causó una fuerte impresión que no ha decaído con el tiempo es una colección de obras orquestales del compositor inglés Granville Bantock (1868-1946) con la Filarmónica Real bajo la dirección del recientemente finado Vernon Handley. Desde ese momento pensé que Bantock era un desconocido que se debía de conocer. Su obra es un bello ejemplo del inglés postromántico y en ocasiones es mejor que muchos de sus contemporáneos. Si bien se puede percibir que su obra es desigual las sinfonías Celta, Pagana y de las Hébridas o sus poemas sinfónicos “La bruja de Atlas” y “Los saqueadores de los mares” son obras que bien podrían formar parte del repertorio de conciertos si este fuera programado por mentes inquisitivas y músicos con deseos de aprender nuevas cosas.

Probablemente en ningún campo artístico el efecto de “Vaca Sagrada” ha sido más dañino que en el musical. Qué tan oscuro es Bantock que ninguna de sus obras ha sido considerada por el libro de los “1001 discos de música clásica que hay que escuchar”. En cambio Bax tiene dos entradas, Walton seis, Tippett seis, Finzi dos. Al menos Ireland, Butterworth, Howells y Warlock tienen una entrada cada uno. ¡Incomprensible el desaire a Bantock por sus mismos compatriotas! (el libro es en principio una obra inglesa.) Graduado de la Royal Academy of Music, Bantock fue un compositor con una predilección por obras de gran escala. También fue un importante director de orquesta en su país y promotor de la música de Debussy, Richard Strauss y sobretodo Sibelius. Hombre dinámico y de amplio gusto literario, esos elementos se conjugan en un estilo musical postromántico con armonías exóticas y en diversas ocasiones una influencia de la música folklórica del Reino Unido. La Sinfonía Celta que data de 1940 es un ejemplo de esto. Utiliza en efecto un tema del folklore celta. La obra está compuesta para orquesta de cuerdas y seis arpas (al menos). Es una obra que está a la altura de cualquiera de las obras maestras para cuerdas por lo que su desconocimiento se debe, probablemente, a que es difícil conseguir 6 arpas para una orquesta.

Afortunadamente la Filarmónica Real con el incansable promotor de la música inglesa Vernon Handley a la batuta logra una versión de gran resplandor orquestal y un equilibrio entre las diversas secciones de cuerdas y las arpas, sobretodo en el apoteósico final largamente maestoso. Basta con escuchar un minuto del movimiento inicial lento sostenuto para quedar prendado del cántico inicial y la atmósfera creada por las cuerdas bajas. Una obra que vale la pena descubrir. A continuación podrás escuchar el adagio con tenerezza de dicha obra y grabación.
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