Disco 7: Saint-Saëns: Septeto Op.65 - Nash Ensemble - 1988 - VIRGIN / 2005 - HYPERION


Si, lo admito, por una vez la música de Camille Saint-Saëns está decentemente ejemplificada en una guía. Cuenta con 7 recomendaciones en “1001 discos de música clásica que hay que escuchar”. No tendría por que ser de otra forma, después de haber sido visto con cierto desprecio a lo largo del siglo XX el gran maestro francés parece que tiene su estrella en ascenso una vez más. Las generaciones actuales han podido dejar de lado todas esas ridículas y sentimentales apreciaciones de su música que lo encasillaban como un retrogrado. Claro, un hombre de tan larga vida que al inicio de su carrera y durante su madurez fue considerado vanguardista, debía de sufrir al final un desprestigio debido a su valentía de seguir componiendo como él quería componer. En la actualidad se le ha revalorado también como uno de los grandes compositores de música de cámara de su tiempo. Y es precisamente de este campo la obra y disco que hoy te propongo escuchar.

El septeto op.65 es una obra que data de la madurez de Saint-Saëns y de la que sería una de sus décadas más productivas e importantes como compositor; fue escrita en 1881. La obra estaba destinada para una sociedad de música de cámara parisina llamada “La Trompeta”. Precisamente en forma de pequeña broma Saint-Saëns decidió escribir un septeto incluyendo sorpresivamente una trompeta en su instrumentación. El posible desbalance tímbrico de la obra fue solventado por Saint-Saëns con maestría. La obra está escrita en forma de suite francesa barroca y tiene los siguientes movimientos: Preámbulo, minueto, intermedio y gavota. La escritura para piano, trompeta y quinteto de cuerdas posee una elegancia neobarroca y esas cascadas cristalinas típicas de la escritura pianística de Saint-Saëns que posee también algunos momentos de virtuosismo bien concebidos. Por otro lado la trompeta contribuye al colorido de la obra de forma matizada y delicada salvo el espectacular final que se lanza con llamadas heroicas una vez concluida la gavota.

Las dos mejores versiones de la obra corren a cargo del Ensamble Nash de Londres. La más antigua data de 1988 e incluye una versión excepcional del trio op.18 y un Carnaval de los animales ligeramente sobrio aunque atmosférico. Destaca Ian Brown al piano interpretando con gran carácter y virtuosismo su parte. Paul Archibald en la trompeta muestra un colorido excepcional así como una interacción sensible con el resto de los músicos. La más nueva versión es de 2005 e incluye una serie de obras maestras de la vejez de Saint-Saëns. Cualquiera de las dos debe de escucharse.

Comentarios