Mozart: Le Nozze di Figaro; recomendaciones discográficas

Para concluir con todo este disfrute que nos trajeron las dos presentaciones de "Le nozze di Figaro" de Mozart, les comparto una pequeña retrospectiva discográfica; me gustaría compartir cuales son mis tres versiones favoritas (ya sé nadie me lo ha preguntado pero es mi gruta después de todo);


- Capecchi, Seefried, Stader, Fischer-Dieskau, Fricsay DG; porque tiene quizá al mejor Figaro de toda la discografía. No sólo por la caracterización vocal sino por la belleza del sonido redondo, amplio, no tan enfocado como otros pero pleno de italianitá. El resto del reparto aunque es germánico tiene a uno de los mejores condes en Fischer-Dieskau, a una Susanna excepcional en Seefried (me atrevería a decir que es su mejor registro discográfico) debido a la inteligencia y uso de su voz, a la belleza de algunas frases. Maria Stader, que es una soprano que disfruto mucho en lo personal, hace una Condesa levemente ligera, no tan plena de voz pero de igual forma logra encontrar momentos de gran belleza en las líneas mozartianas. La dirección de Fricsay es simplemente genial, vital con una obertura expansiva pero una musicalidad plena de humanismo.


- Miles, Focile, Vaness, Corbelli, Mackerras, TELARC; posee una dirección de orquesta excepcional, perfecta, gran complemento a la de Fricsay. Los tempi de Mackerras son vitales, el Mozart como debe sonar y no como Böhm y otros pretendieron que debía sonar. Miles hace un Figaro con algunos matices y simpatía, mucho más serio que Capecchi pero francamente está bien cantado y no carece de vida. Nuccia Focile hace una Susanna pícara, expresiva, bella línea vocal, técnicamente intachable, logra crear un personaje que contrasta con la interpretación de Seefried y Ciofi, difícil escoger una u otra. Vaness hace una condesa refulgente, de sonido amplio, con un momento o dos de cierta variación en la emisión de su registro medio pero todavía en plenitud. Corbelli es una gran sorpresa en un papel serio. Hace un Conde elegante, menos venenoso que Fischer-Dieskau pero excepcionalmente seguro en las difíciles fiorituras de su aria (técnicamente una de las versiones más redondas) y hace un hombre creíble, quizá ligeramente más infeliz y melancólico. Mentzer es un Cherubino apasionado, ligeramente femenino.


- Regazzo, Ciofi, Gens, Keenlyside, Jacobs, HARMONIA MUNDI; la dirección de Jacobs es bastante personal por lo que el oyente tradicional no encontrará muchos puntos de concordancia con esta lectura dramática, viva, de tempi flexibles pero plena de un humanismo chocarrero. Regazzo hace uno de los mejores Figaro de la discografía con una voz oscura, expresiva, a momentos amable, a momentos amenazante. Su Susanna es Ciofi que puede derretir con justicia varios corazones. Su sonido es límpido, etéreo, seductor. Gens hace una Condesa de sonido vibrante, directo, no carente de elegancia. El conde de Keenlyside es un dandy amenazante que sabe cuando puede mostrar dulzura o incluso arrepentimiento. Confieso que soy de generaciones actuales (jóvenes) por lo que mis elecciones tienden a favorecer al Mozart vivo, ingenioso, seductor.

De entre tantos registros discográficos de esta obra puedo mencionar algunos que han sido considerados entre los mejores pero que para mi fallan en algunos puntos de forma seria y si bien algunos de ellos pueden mostrar interpretaciones vocales excepcionales de vieja escuela y con recursos amplios la realidad es que hay más de leyenda que de realidad si las revisamos a fondo. Aún así, otros dos grandes registros históricos son el de Giulini y el de Erich Kleiber.

- Siepi, della Casa, Gueden, Danco,Poell, E. Kleiber, DECCA 1955; es una grabación que sobretodo cuenta con una dirección excepcional y chispeante de un director de orquesta individual y al igual que Fricsay o Jochum encontró un equilibrio entre pulso y profundidad ideales para Mozart. Siepi hace un buen Figaro, ligeramente grandilocuente, de buen garbo. El resto del reparto es problemático por las dicciones artificiales carentes de una verdadera línea italiana. El mayor ofensor en este caso es el conde de Poell. Gueden muestra su voz bella pero limitada en las mayores exigencias técnicas, sobretodo en el agudo. della Casa hace una Condesa ligeramente glacial pero convincente.

- Lamento no poder recomendar alguna de las grabaciones de Karl Böhm, un director al que admiro en una buena parte del repertorio sinfónico germánico y también como excelente director de Wagner y R.Strauss. Pero simplemente en Mozart, por más que se haya creado una leyenda como director en este repertorio, es usualmente pesado, abotagado, estático, incapaz de sonreir. Su estilo logra destacar los aspectos más grandiosos de Die Zauberflote pero en le Nozze todo queda carente de italianita. Prey es una voz demasiado germánica para sacar adelante a Figaro y Fischer-Dieskau tiene una involución con respecto al excelente conde que firmó con Fricsay. Del resto hay que destacar a Janowitz, si bien no impecable en dicción tenía una verdadera intuición y conocimiento de cómo era la línea vocal mozartiana.

- Taddei, Moffo, Wächter, Cossotto, Schwarzkopf, Vinco, Giulini, EMI 1959; Otra de las grabaciones históricas que merece ubicarse con la de E. Kleiber como las mejores de su época. A los nostálgicos les sigue gustando y hay mucho que admirar. La batuta de Giulini es tan seria como Böhm pero en esta época Giulini todavía no llegaba a su etapa de contemplación y su Mozart destaca por su refinamiento y pulso fluido. Ejemplo de limpieza sin rubatos amanerados como el caso de la más reciente grabación de Harnoncourt que para mi gusto es bastante deficiente en muchos aspectos. Taddei hace el mejor Figaro baritonal de la discografía con un buen balance entre comicidad bufa y pasión. Se puede notar que batalla un poco con la tesitura baja pero compenza con mucha caracterización. Moffo hace una de sus mejores creaciones discográficas, sobria, voz firme no carente de belleza. No encuentro el último gramo de encanto de una Grummer, Ciofi o Focile pero en su tiempo fue la mejor. Schwarzkopf se presenta con su usual artificialidad y quizá esto le da un aire de sofisticación a la condesa. Vinco hace un Bartolo flemático de buena voz, Cossotto es un Cherubino bastante femenino, redondo y de gran voz. El conde de Wächter no le gusta a algunos por cierta tendencia a gritar enfáticamente pero aún así lograba frases de gran elegancia y su dicción italiana era la mejor de esa gran camada de barítonos alemanes que incluía a Fischer-Dieskay y a Prey.

Comentarios

edsauced ha dicho que…
Muy interesante tu reseña sobre las mejores grabaciones de esta ópera. Personalmente no conozco ninguna de las tres que mencionas como tus favoritas. Conozco bien el Don Giovanni de Fricsay "primo hermano" de tu primera elección, pues comparten la mayoría del elenco. Ahí la batuta de Fricsay me parece algo apresurada y falta de encanto, pero no puedo opinar sobre su Nozze sin haberla escuchado.

Sobre las grabaciones clásicas que mencionas (Kleiber, Giulini, Bohm), me gustaría matizar un poco.

La última versión de Bohm, con Kiri, Freni, Fischer-Dieskau y Prey fue el sonido de la película que dominó el mercado de video de esta ópera por mucho tiempo. Comparto tu opinión sobre los tiempos algo lentos. El elenco es de lujo, pero el resultado final queda algo lejos de Giulini y Kleiber. También conozco una grabación en video en vivo del 66 dirigida por el mismo Bohm. Walter Berry hace un excelente Fígaro, y Reri Girst está muy bien como Susana. Wixell no está en su mejor noche como el Conde, y Watson tiene problemas en el rol de la Condesa. Bohm está un poco más vivo que en su grabación de estudio, y la representación escénica se centra en el aspecto cómico. Vale la pena verse, pero está muy lejos de ser una grabación de referencia.

Otra grabación que escucho con cariño es la de estudio en Glyndenbourne, dirigida por Gui en 1955. Buscantini es un Fígaro ideal, con su característico buen gusto. Sciutti hace una deliciosa Susana, y la condesa de Jurinac tiene una voz redonda. Pero el conde de Calabrese es demasiado pesado e inflexible, con problemas en el registro alto (omite el agudo de su aria). El Cherubino es Rise Stevens, una voz que me gusta mucho, pero fuera de carácter para el personaje. Su interpretación me recuerda más a un heroico Orfeo que a un jovencito confundido. La dirección de Gui es dispareja, haciendo muy lentos los tiempos en ocasiones, principalmente cuando interviene el coro.

La grabación de Kleiber es única. La dirección es magnífica. Cuando uno la escucha por primera vez, cambia la concepción sobre los tiempos adecuados en esta ópera. Todo suena inevitablemente correcto, el ritmo vivo, la claridad en todo momento... en fin, es algo que debe escucharse después de conocer otras grabaciones para ser apreciado. La única crítica que puedo hacerle es el excesivo peso orquestal... pero en 1955 estaban muy lejos de la tendencia autenticista. Ciertamente, los cantantes no están a la misma altura. El Fígaro de Siepi, un bajo con facilidad hacia arriba es memorable. Pero no deja de parecerme demasiado "aristocrático", con más clase que el conde y menos humor. La condesa de Lisa della Casa me parece muy buena, salpicando su buen canto con una dosis apenas suficiente de pasión. La Susana de Gueden tiene un timbre muy alto que contrasta bien con la Condesa. Pero su estilo no me parece muy adecuado para Mozart. El Cherubino de Danco está exquisitamente cantado, pero suena como una soprano refinada, no como Cherubino. El conde de Alfred Poell está muy abajo del resto del elenco, con una pronunciación italiana muy pobre y poca fuerza vocal. Mención aparte merece Fernando Corena, mi Bartolo favorito tanto en Mozart como en Rossini.
edsauced ha dicho que…
La grabación de Giulini es mucho más pareja. Giuseppe Taddei hace un excelente uso de los recursos buffos en su voz de barítono, logrando una representación muy convincente. La Susana de Moffo es muy dulce y encantadora, mi favorita. El Cherubino de la joven Cossotto tiene el peso ideal para el papel. El Conde de Wachter tiene opiniones encontradas. A mí me parece vocalmente el mejor de todos, pero hay quienes lo consideran demasiado gritón. Entiendo la crítica, pero me parece que el enfoque que da al personaje no sólo es válido, sino incluso me parece el más natural. Recordemos lo que dice Basilio sobre el conde... "egli è una bestia". Coincido contigo, el punto débil de esta grabación es, sorprendentemente, la condesa de Schwarzkopf. No es que esté mal cantada; en el Dove Sono transporta una nota de manera impecable antes de la repetición. Pero suena poco involucrada con el personaje, demasiado preciosista. La batuta de Giulini está muy bien, en general sus tiempos me parecen bien elegidos, y le da más prominencia a las voces que a la orquesta.

En fin, a falta de escuchar tus recomendaciones, estas dos últimas versiones son mis favoritas. En general, si tengo ganas de escuchar "Las Bodas de Fígaro", elijo a Giulini. Pero si tengo ganas de apreciar el genio de Mozart, me quedo con Kleiber.

Saludos,

Eduardo Sauceda
Ricardo Marcos G. ha dicho que…
Eduardo;

Al igual que tú considero que las dos grabaciones mencionadas por ti y añadiendo a Fricsay consituyen las tres grandes versiones históricas, tradicionales de la obra.

La dirección de Fricsay es muy animada aunque no sé si yo la calificaría de apresurada. Confieso que los movimientos historicistas me abrieron los oídos a cómo debe sonar Mozart, de ahí el gusto por el trabajo de Mackerras y Jacobs. El primero despliega un gran humanismo con tempi que considero ideales (al igual que Fricsay).

Jacobs es un poco más caprichoso y no es para todos los gustos pero subraya lo revolucionario que hay en Mozart (si es que podemos concordar con esta visión). El reparto de Jacobs incluye a algunas de las mejores voces mozartianas de la actualidad.