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miércoles 22 de julio de 2009

Reflexiones en torno a Ópera de Nuevo León y su producción de Tosca

Debido a que el periódico El Norte publicó mi crítica de la función de Tosca de Giacomo Puccini el pasado domingo 19 de julio no escribí nada para mi blog ya que por regla no puedo publicar lo que escribo para el periódico. Podría escribir una crítica distinta pero ¿Cuál sería el objeto? Mi apreciación – punto de vista ya está dado.

Considero interesante, sin embargo, reflexionar sobre algunos temas relacionados con Ópera de Nuevo León y su esperanza de permanecer en pie en la siguiente administración. La producción de Tosca mostró las virtudes y los vicios que ha atravesado el proyecto en el último par de años. Si bien el sabor de boca que ha dejado el esfuerzo este año (difícil también pues tuvo que hacer frente a la contingencia de la gripe porcina) ha sido bueno no puedo dejar de pensar en diversas oportunidades perdidas así como una dirección errada del proyecto.

Ciertamente la mayoría de los artistas involucrados en los últimos dos años provienen de contactos iniciales realizados cuando otras personas participábamos en el proyecto. Artistas sobresalientes como Javier Camarena, Juan Orozco, José Luis Duval, Oziel Garza Ornelas, Verónica Murúa, Carlos Galván, Ivette Pérez o Yvonne Garza participaron en producciones con la dirección anterior del proyecto. Esto significa que; O no hay más cantantes en México (lo cual dudo) o la dirección no ha tenido la visión de explorar otras voces.

Otro aspecto a revisar es la escasez de títulos por temporada. Dos óperas al año no son mucho para una ciudad como Monterrey. Esto demuestra que el proyecto ha llegado a un tope auspiciado por el CONARTE. El organismo cultural del Estado de Nuevo León no puede destinar más fondos, esto es muy claro. Incluso lo que se destina ha sido criticado por miembros de la comunidad artística. Es el momento de involucrar a la iniciativa privada u otros organismos culturales. La producción de Tosca es un ejemplo de ello. Me queda claro que Romeo Flores Caballero sabe de esta necesidad.

Otra limitante del proyecto es la elección de las óperas por temporada. Anteriormente esto se realizaba de forma colegiada pero hoy no me queda duda que la posición de Gerardo González es fundamental en esta decisión. El maestro es gran conocedor del verismo y el repertorio italiano pero carece de interés hacia un sector importante del repertorio que comprende obras clásicas como Mozart, una buena parte del belcanto, los repertorios francés y alemán y la ópera del siglo XX. Creo que no podemos minimizar al público pensando que únicamente aceptará los 10 títulos más famosos del repertorio. Estamos ante una gran oportunidad de crear nuevos públicos y rescatar el arte lírico regiomontano. No puede ser que en una ciudad donde hay carencia de voces dramáticas nos limitemos a montar repertorio verista. Es hora de que nuestras voces líricas se fogueen en lo que les queda mejor.

La participación regular de maestros como Félix Carrasco o Hernán Galindo es otro lastre para el crecimiento del proyecto. Me parece que Carrasco es un director comprometido y sin duda se ha esforzado en los últimos años por compenetrarse con las partituras operísticas. Pero no es el único director de orquesta que puede contribuir con su visión y talento a una puesta en escena. Tengo entendido que la OSUANL no participaría en las temporadas de ópera si Carrasco no dirige las óperas, es una pena pues se pierde la oportunidad de traer de fuera a maestros que han trabajado toda su vida en ópera.

El caso de Galindo es mucho más sorpresivo. Hay una creencia de parte de los directivos de Ópera de Nuevo León de que él es el único director de teatro que puede hacer ópera. No podemos caer en ello cuando en la república mexicana tenemos grandes figuras como Lombana, Falcó, Josefo por mencionar a tres que se vienen a la mente. Incluso en Monterrey maestros de la talla de Sergio García demostraron una propuesta y capacidad de arriesgar que no hemos visto en Galindo quien se limita a salir de paso. Tampoco estoy convencido en que dentro de proyectos públicos se den trabajos a familiares como es el caso de Gerardo González y Antonio González. Ambos son músicos importantes pero a ambos se les paga y no creo suficiente la justificación de traer a un director coral de fuera cuando Juan Carlos Álvares había realizado un trabajo digno en el proyecto.

Queda claro que el futuro de ópera de Nuevo León estará determinado por la permanencia de Romeo Flores Caballero o su sucesión. Es indudable que el doctor es un hombre de cultura, un intelectual. Quizá su forma de ejercer el poder ha causado molestia en un sector importante del universo cultural, pero si dentro de la nueva estructura de CONARTE no hay personas de la talla de un García Murillo quizá se tendría que considerar la continuidad del proyecto actual - tendremos que esperar un tiempo más para ver a intelectuales como Xavier Moyssen o Ramiro Martínez al frente de CONARTE.

Sea cual sea el camino urge una reestructuración del proyecto de ópera de Nuevo León, con nuevos actores. Eso o comenzar de nuevo con una organización y patrocinio nuevo. Creo que habríamos algunas personas que no nos molestaría comenzar una vez más.

8 comentarios:

Ramiro Gzz dijo...

Comparto alguna, mas no todos sus puntos.

Que es lo que piensa de la produccion en si, como escenografia, iluminacion etc?

Siento que el equipo que froman Gonzaelz, Galindo y el maestro Felix ha funcionado y por eso se da la continuidad.

Anónimo dijo...

En esta ciudad de pobre cultura artística, no queda mas remedio que conformarse con mediocres resultados, Hernan Galindo y Felix Carrasco son la mejor opción para para llegar a ello. La pregunta es, son ellos quienes realmente propician la continuidad de este proyecto? (no creo que un artista de carpa como Galindo y un atribulado Director de orquesta como Carrasco tengan el tiempo y los alcances), hasta donde tengo conocimiento no son capaces de generar una alternancia artística hacia sus demas colegas, por algo será...y nuestro presidente de Conarte gracias a sus ataduras políticas se ve imposibilitado para fungir como un verdadero Director de ópera y alternarlos según sea la necesidad artística de cada Título de Ópera. No tengo duda que una vez que concluya este período administrativo, serán los propios artístas quienes con la cuesta arriba y la necesidad de seguir en un escenario sigan generando este movimiento, ojala que no vuelvan ser devorados por estos ambiciosos elementos. Urge para El movimiento operístico en la ciudad un elemento ajeno a los cantantes y ajeno tambien a teatrero$ y directivo$ rapace$.

Ismael Dóriga
Amante de la Ópera

Ricardo Marcos G. dijo...
El autor ha eliminado esta entrada.
Ricardo Marcos G. dijo...
El autor ha eliminado esta entrada.
Ricardo Marcos G. dijo...

Ramiro:

Gracias por darte una vuelta a la Gruta y por tu comentario.

Con respecto al trabajo de producción de Ópera de Nuevo León creo que el equipo ha cumplido decorosamente. No así el trabajo de escenografía donde no se han optimizado los recursos y posibilidades del medio. Creo que Galindo es un director teatral con talento probado (por lo menos tiene un grupo nutrido de seguidores). Sin embargo no me parece que se esté compenetrando con el discurso operístico. Un amigo me comentaba de los "fusiles" de la última producción de Tosca (a Luca Ronconi).

Me parece que Galindo crea cuadros eclécticos con ideas de aquí y de allá. El resultado es "naif". Incluso algunos cantantes ya se han inconformado en ocasiones por la escasa ayuda que les da para proyectar la voz en el escenario. Eso también muestra cierto desconocimiento operístico.

Es comprensible que en un lugar como Monterrey, donde se monta ópera ininterrumpidamente únicamente desde el 2005 se vea esto como un buen trabajo. Puede ser en algunos aspectos, pero cualquiera que ha tenido contacto con la actualidad operística mundial se dará cuenta que nuestro esfuerzo todavía tiene camino que andar.

En cuanto a tu argumento de funcionamiento adecuado como justificación a la continuidad de la estructura actual del proyecto no me parece suficiente. Un grupo de personas que le dimos vida a ese proyecto ya no estamos ahí a pesar de que tuvimos éxitos desde el 2005 al 2007. Por diversas razones abandonamos el proyecto pero este siguió adelante.
Es más, en aquel tiempo se trabajaba con diversos directores de escena. No hay excusa para que todas las producciones operísticas recaigan en una misma persona. El trabajo orquestal en Tosca fue adecuado pero la OSUANL ha venido a menos como se confirmó en Madama Butterfly.

Un proyecto operístico que se digne de serlo no está en el poder de dos o tres personas. La ópera es un arte demasiado diverso para repetir recetas escénicas u orquestales. Gerardo González es un hombre y artista respetable pero no tiene un equipo sólido y conocedor de la actualidad operística internacional para llevar Ópera de Nuevo León a una siguiente fase.

A medida que vayamos apreciando el arte en general como sociedad, los regiomontanos saldremos de un complaciente conformismo que actualmente no nos permite exigir y ser sorprendidos por los artistas.

Ricardo Marcos G. dijo...

Ismael:

Estoy de acuerdo contigo. Estableciste, en menos palabras, el contexto general de la problemática actual de Ópera de Nuevo León.

Así como me gustaría volver a integrarme a un proyecto similar creo que la cuestión es, independientemente de quién esté ahí, que el trabajo se realice con entrega y visión artística. Hay mucha literatura y ejemplos alrededor del mundo de proyectos exitosos similares.

Sería interesante estudiar el modelo del Gran Teatro del Liceu de Barcelona. Tuve el privilegio de entrevistar a Joan Matabosch, director de la institución y me dejó varias ideas interesantes en la gestión de un proyecto operístico.

Anónimo dijo...

Ricardo............. hablas de música como si supieras !!!!!!!, el pianista Gerardo Gonzalez y su hermano son una institución y Carrasco se graduo con honores de Viena. No tienes el soporte musical para hacer una critica como la haces.

Primero ponte estudiar una carrera, que dura por lo regular mas de 15 años y despues critica. Es muy triste que en esta ciudad de calidad tengamos criticos de tercera.

Ricardo Marcos G. dijo...

Don Anónimo; lástima que no tengas la calidad moral para escribir tu nombre. Eres de los que tira la pieda y esconde la mano. No importa, siempre hay personas así.

Tu comentario me demuestra que no sabes leer. Sobre Gerardo González escribo "Es un gran conocedor del verismo y el repertorio italiano" ¿No es acaso esto un halago? Es un hombre al que respeto. No es una vaca sagrada intocable como lo quieres hacer parecer. Me recuerda un refrán que se aplica mucho a nuestra realidad "El tuerto es rey en tierra de ciegos". No voy a comentar más burdamente sobre este asunto pues tendría mucha tela de dónde cortar pero el aprecio real que le tengo al maestro González me lo impide.

Basta decirte que cuando montamos la Flauta Mágica de Mozart, González decidió no participar en el proyecto directamente pues no fue de su interés.

Con respecto a Carrasco vuelve a leer. No me tienes que recordar su preparación y experiencia en el Mozarteum por ejemplo. Y una preparación ahí no te hace conocedor ni estudioso de todo el repertorio. Difiero con tu idea romántica de que 15 años de aprendizaje garantizan calidad, talento. Estoy convencido que Carrasco es un buen cerebro musical pero eso no significa que en un proyecto de ópera se deba de trabajar con un mismo director. Asumo que tu no vives en México, te sugiero ir más a conciertos, casas de ópera. Eso ampliará tu panorama.

Finalmente, sólo como dato cultural, llevo más de 15 años ocupado con la música de una u otra forma y no creo que con el resto de mi vida sea suficiente para dominar al 100 por ciento las áreas que son de mi interés. Tú no sabes qué estudios he realizado a lo largo de mi vida así que te recomiendo silencio y humildad.

No sé de dónde salen ideas como las tuyas sobre personajes intocables que no tienen que responder preguntas y cuestionamientos válidos y bien esgrimados.

Para finalizar, no creo que estemos en una ciudad de calidad como dices. Basta ver que hay personas como tú que no tienen la capacidad de dialogar con educación.