La Cultura en Nuevo León : Retos para la Gobernatura Entrante

A tres días de análisis, asimilación, discusión y aceptación de los resultados electorales de la jornada del 5 de julio en Nuevo León comienzan a surgir diversas interrogantes relativas a las estructuras culturales que se originarán de estos nuevos acomodos políticos en donde, con la excepción del congreso local, todo se mantiene más o menos similar al de los pasados 6 años. Es en las nuevas cabezas donde probablemente comencemos a ver algunos cambios.

En esta ocasión me ocuparé de la gobernatura de Nuevo León. Si de entrada debemos juzgar a Rodrigo Medina por sus propuestas podríamos esperar un rompimiento con viejos órdenes partidistas. Nunca se sabe por supuesto.

Lo preocupante es que lo poco que se ha sabido sobre sus intenciones con respecto a la cultura y el futuro de CONARTE no es muy halagüeño para varios que hemos realizado una carrera profesional en este sector. Me refiero a un grupo importante de artistas y gestores de la cultura. Varios de los nombres que acudieron a una reunión cultural con Medina no se cuecen precisamente en el primer hervor. No se puede negar la capacidad y trayectoria de algunos de estos pero hay otros que han seguido una carrera circular dentro de organismos culturales sin dar resultados sobresalientes y saltando de museos a proyectos especiales ida y vuelta, más bien serían ejemplo de la gestión cultural sin planeación, proclives a la “eventitis”.

De entrada se debe de entender que la política cultural en Nuevo León ha sido intermitente como tal y ha sido afectada por una carencia de visión a largo plazo. Urge una reorganización de CONARTE y no sería indeseable una vuelta a algunos de los ideales iniciales de este organismo planteados por personas como Mentor Tijerina y llevadas a su mejor momento en la gestión de Alejandra Rangel. Claro, CONARTE también tiene que mirar a futuro e innovar. Hoy por hoy CONARTE es un organismo que ha perdido la confianza de un sector de actores culturales y la fuerza de un director que hoy se ve cansado por las pugnas de poder de los últimos 3 años.

Durante el periodo electoral de tres meses un grupo integrado por académicos, artistas y gestores de la cultura se dieron a la tarea de desarrollar un documento con los planteamientos culturales para el nuevo sexenio. Es un trabajo puntual y oportuno. Desafortunadamente las nubes de incertidumbre que se ciernen sobre el panorama cultural del estado podrían reducir esto a un ejercicio bien intencionado. A menos que el próximo gobernador tenga la visión sagaz y renovadora que tanto promovió en su campaña.

Entre las diversas carencias de la gestión cultural actual podemos comenzar con un presupuesto insuficiente para sostener el desarrollo y la promoción cultural en el estado.

De igual forma la infraestructura cultural regional es endeble y afecta diversos sectores desde productores / artistas hasta equipamientos – espacios que han caído en la decadencia o desuso.

Existe una falta de impulso convencido a organismos culturales ya establecidos.
Las relaciones y redes culturales entre los organismos de la capital, las ciudades del interior y CONARTE son ineficientes y no favorecen el establecimiento de una política cultural efectiva.

El declive de los medios de comunicación estatales como radio y televisión es patente. La incapacidad de producir programas propios de parte de TV Nuevo León (que mas bien es una copia barata de Televisa) y el declive presupuestal y carencia de autonomía en Radio Nuevo León han tenido su punto más bajo de los últimos años.

El uso inefectivo e insuficiente de varios espacios del Parque Fundidora en contraste con la llamada a generar espacios para la creatividad artística de parte de un sector de creadores y productores culturales.

Falta de apoyo a desarrollo de creadores y manifestaciones culturales que tengan su origen en el estado.

Esto por mencionar algunas de las carencias más claras. Existe un gran reto de cara al nuevo sexenio gubernamental. Esperemos que los actores indicados tengan la oportunidad de contribuir.

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