Mi salida de 102.1 FM: Conclusión de una etapa

Es Radio Nuevo León, una de las áreas de gobierno más desatendidas. Un ente acéfalo pues su unión con televisión equivale a su desaparición en el limbo por diversas razones que en otro articulo trataré de analizar.

Hace un par de semanas decidí terminar mi relación con este sistema y la estación 102.1 F.M. de la cual fui voluntario, programador, productor hasta llegar a coordinador. Fueron ocho años dedicados a este medio en donde tuve el privilegio de trabajar con personas extraordinarias tanto por arriba como por abajo de mis puestos.

Creo que todas las cosas llegan a una conclusión (para continuar de otra forma). Mi tiempo en radio ya desde el año pasado estaba llegando a este punto. Tras mi renuncia a la coordinación del 102.1 de FM para estudiar un Master en Administración y Dirección de Proyectos culturales públicos y privados, en Barcelona España, sabía que estaba poniendo punto final a una etapa de mi vida en el sector cultural.

De regreso me encontré con la desaparición de la dirección de Radio Nuevo León (un error garrafal con consecuencias observables en la actualidad), la terminación de varios de mis programas(lo cual es comprensible) y un trato injusto que me prodigaron algunos de mis excolegas de Opus 102.

Retomé mi programa de Entreacto el cual realizaba al lado de mi amigo Gabriel Rangel pero las decisiones de no incluir mi nombre en el promocional del programa, la falta de contacto directo con la coordiación actual de radio y opus así como mi retirada de último momento de una transmisión especial me hicieron optar por concluir mi participación.

Me comentaron que alguna crítica personal sobre la gestión de Romeo Flores Caballero al frente de CONARTE habían provocado que este "recomendara" la supresión de mis programas. No sé si esto sea cierto o no pues si bien Flores Caballero no es mi gran cuate al menos teníamos una relación fría pero respetuosa. Alea jacta est.

Mi tiempo en radio fue como subirme a una montaña rusa de variable velocidad; a momentos las cosas se dieron rápidamente; a veces parecía que estábamos andando hacia la cima para despeñarnos en bastos avismos. Nadie podrá decir que aquellos que hemos trabajado en esta institución no hemos generado una resistencia a diversas situaciones y quizá es por ello que Opus 102 continuará mientras haya una voluntad en la gente que lo constituye. No se puede decir lo mismo de varias de las personas de las que ha dependido este organismo.

Ya cambiará el rumbo de las aguas.

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