Desde Barcelona



Estimados amigos:

Es para mi un gusto volver a las andadas con pluma y tinta (aunque en contextos electrónicos, menos románticos hay que admitir). He pasado estas dos semanas asentándome en Barcelona, mi lugar actual de residencia. A partir de ahora estaré escribiendo con más regularidad. Mi primer escrito en el nuevo mundo fue una apreciación sobre el Forum Universal de las Culturas Monterrey 2007. Platicando con algunos hombres relevantes en la cultura catalana les puedo comentar que la opinión general del Forum es que sirvió para embellecer la ciudad pero no para profundizar en la cultura y el ser humano. No me extraña y en ese aspecto el Forum de Monterrey no habrá obtenido su cometido. De cualquier forma lo que nos puede dar el forum en Monterrey no es comparable a siglos de vocación y trabajo cultural en el caso de una ciudad como Barcelona.

Pasando a otros asuntos más agradables les comento que ya pueden leer mi crónica de la presentación de Andrea Chenier en el Liceu de Barcelona, una noche memorable. Es el artículo anterior a este. También dentro de poco voy a ir relatando poco a poco mis encuentros y vistazos catalanes y europeos. Por lo demás estoy preparando dos artículos: uno sobre las grandes grabaciones de Pavarotti, el cual lo debo desde hace un tiempo y otro sobre la problemática de Radio Nuevo León, la institución de la que partí y en la cual el ambiente laboral no es ni remotamente el que fue.

Nota de la fotografía: La fachada de la catedral de Barcelona en restauración, en una bizarra yuxtaposición; la frivolidad bancaria ejemplificada por el Banco Santander y el fondo histórico y humano de esta imponente obra: Neomodernismo siglo XXI

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