Belleza Conmovedora: "Polvo de Mariposas", melodrama de Hernán Galindo



La noche del viernes 18 de octubre fue uno de los momentos conmovedores que he experimentado en teatro en los últimos tiempos. La presentación de la obra de Hernán Galindo: “Polvo de Mariposas”, dirigida por él y producida por Vicky de la Piedra fue uno de esos momentos teatrales en donde el equilibrio entre la tragedia y la comedia conformaron un melodrama ideal.

La obra reflexiona sobre varias líneas temáticas; la vida, la vejez, la crisis de la madurez y este mundo de paradojas en el que vivimos. Sobretodo “Polvo de Mariposas” es una obra bella que tiene como personaje central a la propia madre de Hernán Galindo. Esta obra íntima es un vistazo a su familia. Curiosamente nos vamos sin saber realmente quién es Hernán Galindo, pues su personaje (Alejandro) funciona como espectador y catalizador de la conversación con su madre, pero raras veces abunda en alguna reflexión que nos pueda dar algún indicio sobre él. Es claro que esto último no era la intención pero nos hemos quedado con las ganas.

Viendo la obra no he podido dejar de pensar que la vida es un melodrama, al menos la vida de los mexicanos (¡He ahí el por qué la afinidad con las telenovelas!). No sé si la tragicomedia se de en iguales niveles en la vida de un inglés o un sueco, por ejemplo. Hay algo inesperado en la cultura mexicana.

La producción de Vicky de la Piedra, como ya nos tiene acostumbrados, hace mucho con relativamente poco material corpóreo. Fue un acierto añadir el video de Alberto Marcos ya que esto contribuyó a subrayar los diversos saltos de época.

El extenso reparto (Curioso porque la obra fue escrita con la idea inicial para que varios personajes fueran doblados) fue encabezado por Titina Ancira, como Esperanza,  mostró una elegancia y porte conmovedores. Subrayó un elemento de bonhomía y dignidad pero a la vez una vena de sencillez que se escondía en esta formidable mujer. Claudia Zapata también estuvo excepcional como Esperanza joven; cortó una figura bella y elegante en escena, además logró explorar los sentimientos atormentadores del pasado que muestra su personaje.

Como Alejandro (Hernán Galindo) Juan Benavides pareció una copia muy exacta del original; con sus característicos jeans y saco negro; la sutileza del personaje original y el cariño en las conversaciones con su  madre fueron conmovedores.  Explotó también otras vertientes secundarias de la historia como las crisis del artista, en uno de los escasos momentos en que Galindo se abre al público.

Bernardo de la Rosa hizo un excepcional Bruno; la tragedia del mexicano de los pueblos quedó plasmada con gran naturalidad a tal grado que no pude evitar llorar en la escena tras la muerte de su esposa, interpretada con acierto por Geyma de los Cobos. Vicky de la Piedra hizo una Chelo de gran carácter y el momento bizarro fue estupendamente conseguido por Pilar Diosdado y Carmen Decanini como las hermanas locas.

Tres trabajos deben de ser mencionados a parte; la Luisa de Ofelia Arredondo, que con una actuación sutil creó un personaje noble, digno y que en su recogimiento aparece como formidable.  Guadalupe Treviño es una Lucrecia despiadada y fría, domina su breve escena. Su confrontación con la joven Esperanza es catártica y muestra un matiz de vulnerabilidad, lo que nos recuerda que perro que ladra no muerde. Francisco de Luna caracteriza a detalle a Luis; primero como un dandy elegante y posteriormente como un anciano venido a menos. Lo interesante es que subraya la humanidad patética del personaje.

Del resto Héctor Díaz Bortolucci hace un divertido cameo de Don Ángel,  Jorge Rodríguez Tueme un par de personajes cómicos y Andrea Alvarado una Margarita impulsiva. Mariana Cañedo, Olga García y Dubelza Moreno hacen caracterizaciones contrastantes y bien ensambladas de “la otra” familia.

“Polvo de mariposas” es un melodrama bien concebido que nos infunde nostalgia por tiempos que no vivimos y nos conmueve por esa combinación bien conseguida entre sencillez y espontaneidad. Que un reparto tan amplio haya logrado esa química excepcional es testimonio también de los atributos de Galindo como director.

La obra estará presentándose hasta finales de noviembre:

Viernes y sábados 8PM

Domingos 6PM

Ampliamente recomendable.


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