Fantasía y Pasión: El Genio que le Clavó un Cohete a la Luna en un Ojo



Son buenos tiempos para Hernán Galindo, el director de teatro regiomontano ha dirigido sus obras “Palenque Rojo” y “El Genio que le clavó un cohete a la luna en un ojo” además de una próxima participación en el “Elixir de Amor” de Gaetano Donizetti como director de escena. Todo esto dentro del marco del ArteFest de San Pedro.

No podemos dejar de pensar que Monterrey sería una ciudad más pobre sin Galindo, su versatilidad nunca demerita su calidad como dramaturgo. Una vez más demuestra que cuando conjunta un buen libro con una buena propuesta el resultado es un éxito como el que aconteció con “El Genio que le clavó un cohete a la luna en un ojo”, melodrama basado en la vida de Georges Meliés, uno de los primeros grandes cineastas de la historia y el primero en utilizar efectos especiales. La vida efervescente y fecunda del director francés es encarnada con maestría por Antonio Craviotto, su actuación es centelleante con raros momentos de reposo. La obra subraya la impetuosa personalidad de Meliés y raramente nos detenemos para ir más a fondo en su personalidad a pesar de la enternecedora  despedida a su esposa enferma (esta última interpretada con efectiva discreción).

Momentos de mayor profundidad están dados por Jorge Monterrubio, director novicio de cortometrajes y su novia Andrea Alvarado. Sus escenas poseen una fuerza convincente y sensualidad; por ejemplo cuando surge la fantasía de Eclatant con sensual bodysuit. Monterrubio recrea un personaje calmado, eminentemente subyugado por la personalidad férrea de su novia, de expresiones anguladas.

Otro personaje memorable, que merece un párrafo a parte,  fue el Maestro – Mephisto quien bien pudo haberse robado la noche con su actuación subrayada por la sutilidad peligrosa y las explosiones de violencia. La metáfora del formador que tiene que empujar al alumno hasta sus máximas consecuencias sin importar la línea entre la motivación permitida y el abuso.

Lourdes Zambrano, escribiendo para El Norte el pasado 27 de abril opina que “Para alguien que no es amante de la cinematografía (la obra) resultará interesante, pero cansada”.  No comparto la misma opinión. “El genio que le clavó un cohete a la luna en un ojo” es una obra que gracias al movimiento escénico y a la efectiva producción de Vicky de la Piedra, que incluye diversas proyecciones de los filmes originales de Meliés, trajes de la Belle Epoque, elementos corpóreos que están relacionados con los filmes de Meliés, jamás cae en la rutina. El juego con los dos planos de la historia; el pasado y el presente, los cambios de vestuario, entrada y salida de personajes, los efectos de sonido, cualquier persona que ame el teatro se encontrará con una memorable oportunidad de disfrutar.

Si la obra es larga es porque Galindo ha realizado un gran trabajo de investigación sobre la vida de Meliés, figuras como la del cineasta francés merecen un vistazo extenso a su vida, que los lleve a la reivindicación. El arte escénico no tiene por qué ser territorio exclusivo de la facilidad. 

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